MAÑANA ES MEJOR
Entre sus múltiples revoluciones, “Kind of Blue”
destaca por haber sido el primer disco de jazz unido por un concepto armónico
y por una idea: la improvisación modal. Esta técnica, que Davis había trabajado
en “The Birth of the Cool” (1949) y en “Milestones” (1958), consiste en que las
improvisaciones se dan sobre las notas y no sobre los acordes. El resultado es
claro y marcó una de las tantas bisagras que Davis originaría durante su
carrera. Lejos del derroche de notas y de la velocidad con la que Charlie
Parker reinó durante los años 50 del bebop, “Kind of Blue” está habitado por
notas que se extienden durante largos minutos. Lo que hay es una idea clara de
que el menos es más y de que se pueden alcanzar más sentidos con menos
recursos.
Dentro del marco
del jazz modal, el motor que impulsó la creación de esta obra central del
siglo XX fue la improvisación, una fuerza que reinaría de manera excluyente
durante las grabaciones azules. Davis dirigió las sesiones sin partituras
rígidas y cada músico fue a la vez intérprete y creador. Bill Evans, en el
book interno de la edición original, explica: “Miles concebía los esbozos que
se convertirían en los temas sólo unas horas antes de los horarios de grabación
y llegaba con apuntes de lo que había que tocar. Por lo tanto, ustedes
escucharan algo muy cercano a la espontaneidad pura en estas interpretaciones.
El grupo nunca había tocado las piezas antes de grabarlas y creo que, sin
excepción, la primera versión completa de cada tema era el corte que quedaba
para el disco”.
Fue así cómo Miles
Davis con su “Kind of Blue” trascendió las fronteras del jazz, le abrió las
puertas a la década del 60 y marcó el espíritu de experimentación, rebeldía e
improvisación que el rock tomaría como bandera. No sólo las “zapadas modales”
de Jimi Hendrix y Eric Clapton le deben mucho a Davis. “Sergeant Pepper”, laobra maestra de los Beatles, es considerado su equivalente en el terreno del
rock porque comparte el deseo de renovación constante y la intensión de
adentrarse en creaciones que den lugar a nuevos caminos.
En
su “Cantata de Puentes Amarillos” incluida en el disco Artaud, Luis Alberto
Spinetta canta: “Aunque me fuercen yo nunca voy a decir / que todo tiempo por
pasado fue mejor / mañana es mejor”. Es este espíritu el que le permitió a
Miles Davis y a su tropa concebir una obra tan fuera de su tiempo como “Kindof Blue”. Un disco que contribuyó a crear el mañana y que con 50 años de vida
sigue expresando la frescura y la juventud de lo nuevo, a pesar de que cada
vez sean más comunes las fotocopias y los revivals.


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